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¿Busco un afinador o lo puedo hacer yo mismo?

Afinar un piano no es tan fácil como podría pensarse a primera vista. No es cosa de tener la llave de afinar y ¡abranme campo que aquí voy!. Si tienes buen oído puedes afinar fácilmente una guitarra o un violín, pero afinar un piano es una historia bastante distinta. En primer lugar, para afinar un piano es necesario contar con las herramientas adecuadas, pero como veremos más adelante, existe otras razones por las cuales no cualquier persona está en capacidad de afinar un piano si no ha sido entrenada en afinación.

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¿Por qué es difícil afinar un piano?

La escala musical occidental tiene doce semitonos, los cuales están representados por las doce teclas del piano (7 blancas y 5 negras) que van de una nota, por ejemplo do al si que anteced al siguiente do de la escala. La afinación perfecta sería aquella en que todos los intervalos (terceras, cuartas, quintas, octavas, etc.) suenan perfectamente bien afinadas. Llamentablemente esto no es posible. Matemáticamente se puede demostrar que si exigimos la buena afinación de algunos intervalos, digamos por ejemplo las terceras, entonces otros intervalos como las quintas o las octavas no quedan con una afinación perfecta. Lo peor es que esto es inevitable. Por razones matemáticas, la perfecta afinación de la escala musical occidental en un piano es imposible de llevar a cabo en forma perfecta.

Este es un problema que comparten todos los instrumentos de afinación fija, como pianos, flautas y oboes, entre otros, pero es especialmente notorio en el piano, dado el gran rango de sonidos que cubre y el hecho de que diez dedos permiten tocar muchas notas (muchos distintos intervalos) al mismo tiempo. El violinista no tiene este problema pues nunca -o a mi entender casi nunca- debe tocar acordes de tres o más notas, que incluyen al menos dos intervalos (por ejemplo, una quinta y una tercera). El violinista toca la tercera y luego toca la quinta o la ocatava, pero no simultáneamente y en cada ocasión puede afinar el intervalo correspondiente colocando el dedo en la posición correcta de la cuerda. El trombonista también puede ajustar la posición de la vara según se lo pida el oído. No sería del todo inadecuado si llamáramos a los instrumentos como el violín y el trombón "instrumentos de afinación sobre la marcha".

¿Y cuál fue la solución?

La solución la encontró Juan Sebastián Bach en el siglo 17. Bach encontró una forma de distribuir de manera inteligente el "error" que se acumula cuando tratamos de afinar la escala muscial occidental por medio de una afinación fija, como ocurre en el piano. Pero para hacer esto se debe seguir un sistema y se debe entrenar el oído para repartir las pequeñas dosis de desafinación en las cantidades y en los lugares apropiados. Si uno intenta afinar de oído una nota y luego la siguiente, eso no dará resultado. En conclusión, afinar requiere herramientas adecuadas, conocimiento y práctica.

Por tanto, a menos que quieras tomarte en serio eso de aprender a afinar, lo más práctico -y aunque no lo creas, lo más barato- es contratar los servicios de un afinador profesional, el cual además de afinar tu piano puede darle algún mantenimiento adicional, si éste lo requiere.

Algunos consejos para cuando busques un afinador.

En cada país suele haber varios afinadores de piano. Por experiencia directa y de segunda mano sé que, como ocurre con los mecánicos o los que reparan aparatos electrónicos, hay afinadores buenos, regulares y malos.

Si puedes pedir referencias con personas que han usado los servicios de un afinador X, es aconsejable hacerlo. Conozco muchas historias de afinadores irresponsables que han causado daño a sus clientes. Un afinador es una persona que va a entrar a tu casa y va a trabajar ahí por algunas horas. Un afinador con mucha experiencia puede afinar un piano es un par de horas. Pero no toméis esto como el mejor indicador de la calidad de un afinador. En mi país, el afinador más buscado por los pianistas afinaba de oído y tardaba un promedio de 4 horas afinando un piano. Esto es mucho más tiempo de lo que emplean los demás afinadores, pero lo cierto es que los pianistas le buscaban a él y la razón era la calidad de su afinación.

 

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