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KARAOKE PARA PIANO. algo realmente bueno: acompañamientos mp3 de orquesta de conciertos para piano, para que disfrutes en tu casa siendo tú el o la solista. Ver acompañamientos

¡MUY INTERESANTE!

En la ventana ¡MUY INTERESANTE! hoy presentamos:

Sin miedo a la rapidez ni a la lenitud.

Así como en el artículo pasado nor referimos al ejemplo de Sviatoslav Richter con el estudio no.4 op.10 de Chopin, ahora presentamos el caso del estudio no.2 op.10 del mismo compositor, el cual es ejecutado a una velocidad excesivamente elevada, por el pianista canadiense (+) Glenn Gould, célebre por sus interpretaciones de Bach. En la ejecución de este estudio por Gould no podemos dejar de admirar la desttreza de dedos, aunque no igualmente su valor musical. Las manos de palma alargada y dedos largos de Gould se prestan muy bien para tocar este difícil estudio a esa velocidad. Es posible que Gould quisiera batir un record con este estudio, aunque sólo fuera en el aspecto de la velocidad.

 


Así como hay ejemplos de velocidades en el extremo alto, también es interesante ver cómo algunos pianistas han dejado grabaciones sin temor a emplear velocidades bastamte más lentas de lo convencional. El conocido pianista cubano-estadounidense Jorge Bolet (+) tocaba la música de Liszt maravillosamente. Sin embargo grabó esta versión del Gran Galope Cromático, (es inevitable evocar la impresionante versión del gran técnico húngaro Gyorgy Cziffra (+), en la que podemos disfrutar de un enfoque radicalmente diferente -por su lentitud- al que usualmente estamos acostumbrados:

Gran galope por Cziffra:

 

Gran galope por Bolet:

Finalizamos mostrando dos versiones de la Toccata de Schuman, una pieza de reconocida dificultad. Primero presentamos la versión de Martha Argerich, que nos deja boquiabiertos por la velocidad y precisión. Martha mantiene el tempo en durante toda la pieza y sólo lo disminuye en las parte relativamente fáciles para atender a requerimientos de orden estrictamente interpretativo. Toca así requiere de una técnica extraterrestre.

 

Luego presentamos esa misma pieza por el pianista de la escuela vienesa Jeorg Demus, en una versión "mucho más humana", donde vemos cómo el pianista y reconocido músico no tiene reparos en disminuir la velocidad en algunos pasajes de gran dificultad técnica. Lo importante es que logra una ejecución de gran belleza. Al fin y al cabo de eso es que se trata la música.

 


De cómo a Beethoven le gustaba aguar la fiesta.

Es frecuente encontrar en la música para piano de Beethoven, especialmente en sus sonatas la presencia de unos pocos pasajes (¡a veces es sólo uno!) cuya dificultad supera con creces al resto de la pieza. ¿Lo hacía Beethoven deliberadamente, para que algunos de nosotros -yo incluido, tal vez tú si puedes- no pudieramos tocar la pieza? Posiblemente el mejor ejemplo lo constituye el glissando de octavas al final de la sonata no. 21, conocida como sonata Waldstein (pero créeme que no es el único ejemplo). Se necesita una mano tipo "garra de oso" con dedos fuertes y falanges rígidas -pienso yo- para poder hacer ese glissando en la forma que lo escribió Beethoven. Hay algunos pianistas que logran hacer el glissando en la forma original pero muchos grandes pianistas han buscado otras soluciones alternativas. En el siguiente video se muestra la versión original tocada por Arrau y dos de las soluciones alternativas por la pianista Valentina Lisitsa y Nelson Freire.

Si estos dos grandes pianistas idearon su propia solución, ¿por qué no podríamos tú y yo idear la nuestra? Yo ya tengo la mía.

Ver video:

 

¿Por qué muchos "pianistas clásicos" no saben cómo tocar o improvisar música popular?

 

Has oído a un pianista "clásico" decir: "puedo hacer la melodía pero no sé cómo hacer el acompañamiento de esta canción"

 

No más excusas. He aquí una sencilla solución para superar esta limitación: ¡escúchala, bájala y tócala!

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